Parece razonable pensar que si la radiación WiFi y la de teléfonos móviles afectan negativamente al ser humano, también deben afectar a los animales y a las plantas.

En general, las reacciones biológicas causadas por las microondas pulsadas (como la radiación WiFi y la de teléfonos móviles), se detectan con intensidades de radiación muy por debajo de los límites de exposición que los gobiernos consideran seguros al cabo de un tiempo de exposición de pocos minutos.

Numerosos científicos internacionales e incluso un informe recogido en la Resolución de Salzburgo del año 2000 para el Parlamento Europeo y el Colegio de Médicos de Alemania advierten de que no se deben sobrepasar los valores recopilados en dicho documento. A causa de estas indicaciones y de los resultados de la investigación se impone la necesidad perentoria de actuar. Aún sin estar en contra de la tecnología, habría que analizar de forma crítica las nuevas tecnologías. En lo que concierne al riesgo biológico, es preciso ir con cuidado y minimizar los efectos nocivos. Efectos de los cuales tampoco la flora está libre.

Inicialmente tan solo se sospechaba que la causa de la muerte de los bosques radicaba en las ondas electromagnéticas del radar y las emisoras de radio, televisión, telefonía móvil y de radio-enlace dirigido. Actualmente se acumulan las pruebas en este sentido. Para la “ciencia oficial” sigue siendo la teoría de la “lluvia ácida” la única causa admitida.

En los bosques que conservan un buen estado de salud, la concentración de contaminación atmosférica es casi siempre igual que en los bosques afectados. A menudo se hallan árboles y zonas de bosque que no mueren aunque crezcan en una atmósfera muy contaminada.

Pero no solo el reino vegetal está sometido a la influencia del enorme despliegue tecnológico inalámbrico de nuestra “moderna sociedad”.

Los campos electromagnéticos artificiales (como la radiación WiFi y la de teléfonos móviles) también afectan a los cetáceos que utilizan campos electromagnéticos terrestres para su orientación.

Son las radiofrecuencias de radares submarinos y otros buques los que pueden interferir con los sistemas de orientación de estos animales que, finalmente, pueden quedar varados en playas porque no saben donde se encuentran.

Inexplicables mortandades masivas de determinadas especies de aves como el gorrión apuntan a que la contaminación electromagnética (como la producida por la radiación WiFi y la de teléfonos móviles) puede ser responsable, ya sea por sí sola o en combinación con otros factores, de la disminución observada de las especies en las ciudades europeas durante los últimos años.

La misteriosa desaparición de las abejas en todo el mundo no ha escapado al interés de la comunidad científica, la cual apunta en diversos estudios como causante al impacto de las radiaciones electromagnéticas.

Ahora, en el diario digital El Semanario en su sección de Ciencia y Tecnología encontramos la noticia de que un nuevo estudio afirma que las ondas inalámbricas electromagnéticas (como las producidas por la radiación WiFi y la teléfonos móviles) que son enviadas por líneas eléctricas, radares, Wi-Fi, comunicaciones 2G/3G/4G y señales de televisión y radio pueden tener efectos negativos en la vida silvestre de nuestro planeta, lo cual suplementa lo anteriormente comentado.

El informe de EKLIPSE analizó los impactos de la radiación electromagnética en la vida silvestre. Tras examinar 97 documentos, los investigadores determinaron que los riesgos de este tipo de radiación pueden ser mucho mayores de lo que se consideró previamente.

Por ejemplo, puede interrumpir la orientación y el movimiento de los pájaros y los insectos y afectar la salud metabólica de las plantas, advierten.

Los autores del informe EKLIPSE también dicen que existe una “necesidad urgente de fortalecer la base científica del conocimiento sobre la radiación electromagnética y sus posibles impactos en la vida silvestre”.

En particular, señalan, que es necesario basar las investigaciones futuras en experimentos correctos, de alta calidad y replicables para que la evidencia creíble, transparente y de fácil acceso pueda informar a la sociedad y a los responsables políticos para que puedan tomar decisiones.

Desde Enarmonia Salud Geoambiental somos conscientes que el avance tecnológico de nuestra sociedad está ocasionando un sinfín de alteraciones en nuestro medio ambiente. Como empresa responsable con este, ofrecemos todo nuestro conocimiento para generar el mínimo impacto en nuestro entorno más próximo.

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